CARRUAJES ANTIGUOS

26 de noviembre al 5 de diciembre
Viernes 26, 14:00 a 18:45 horas
Sábado 27 a domingo 5, 10:30 a 18:45 horas
(Lunes 29, cerrado)

Entrada liberada
Aforo controlado con Pase de Movilidad (mayores de 12 años)

Padre Hurtado Sur 1195

Historia y tradición sobre ruedas

Con la magnificencia de la casa y jardines de Santa Rosa de Apoquindo como telón de fondo, presentamos esta exposición integrada por 21 carruajes pertenecientes a coleccionistas particulares. En forma complementaria, en la Sala de Exposición de la Casa-Museo se exhibe una serie de réplicas a escala 1:5 del artesano Francisco Ramos, de Coinco, en la Región de O’Higgins.

La excepcional muestra cuenta con la colaboración de la Asociación Chilena de Enganche, la Federación de Criadores de Caballos Raza Chilena y Equestre El Mundo del Caballo.

En tiempos pasados, en la Europa del siglo XVI, un carruaje y caballos eran la forma de viajar. Desde la realeza hasta los médicos que visitaban las aldeas para tratar a los enfermos. A lo largo de los siglos, los carros fueron de uso mundial y el método de transporte más común utilizado en la aventura por caminos arduos y polvorientos, en alguna ceremonia de matrimonio o para paseos por la ciudad.

La modernización parecía relegarlos a la condición de piezas de colección, sin embargo, la aparición de la competencia moderna con carruajes tomó vida cuando en 1968 el Príncipe Felipe de Gran Bretaña inició la formulación de reglas que organizarían la disciplina como nuevo deporte. Hoy por hoy, las competencias combinan las pruebas de adiestramiento, resistencia, obstáculos y tradición.

La exposición reúne piezas -en su gran mayoría europeas- fabricadas entre fines del siglo XIX y nuestros días. Entre los carruajes históricos, destaca el modelo Coupé de Ville, utilizado durante toda la campaña del Presidente Juan Luis Sanfuentes, que gobernó Chile entre 1915 y 1920.

También se incluyen, entre otros, un modelo francés Milord, de 1897, para galas o matrimonios; un Break Wagonette, coche típico familiar; el belga Dog Cart, de 1905, para ir de cacería; el norteamericano Doctor Phaeton, de 1900, tradicionalmente  usado por los médicos para visitar a sus pacientes; un Petit Duc de 1910 para caballo pony; un Gran Break de pesebrera, para trabajar en el campo, y una réplica de 2010 del Spider, coche ideal para solteros que quieren lucirse con sus amigos.

Los coleccionistas no sólo se dedican a conservar estas piezas únicas, sino que realizan un verdadero trabajo de restauración, puesto que muchas veces deben rearmar los ejemplares que encuentran en malas condiciones.

RÉPLICAS ESCALA 1:5

En la Sala de Exposición, en tanto, se presenta una muestra de réplicas de carruajes, realizadas por el reconocido artesano Francisco Ramos, de la localidad de Coinco, en la Región de O’Higgins, quien lleva años rescatando la historia y patrimonio de dichos vehículos. Las piezas son a escala 1:5 y están trabajadas luego de un minucioso estudio e investigación de los carruajes reales. Se destacan desde un carretón panadero hasta un Tílburi holandés de dos ruedas; el Tonneau, usado para el traslado de las institutrices; un Mail Coach, que se utilizaba como correo en Estados Unidos e Inglaterra; una carroza fúnebre de mediados del 1900, cuyo original es exhibido en el Museo de Colchagua, y el Carruaje oficial de la Presidencia de la República de Chile.