Una selecci?n de alrededor de 80 dibujos y pinturas, correspondientes a la primera etapa de Claudio Bravo, entre 1951 y 1960, cuando viv?a en Chile, se presentan en forma exclusiva y por primera vez al p?blico, en la Corporaci?n Cultural de Las Condes. La exposici?n ?Claudio Bravo. Los a?os chilenos 1951-1960? da a conocer una faceta desconocida del pintor chileno vivo m?s prestigioso en el mundo entero, una verdadera leyenda viviente por su retra?do estilo de vida y ex?tico universo.
En la oportunidad, se estrena el documental ?Claudio Bravo, la pupila del alma?, realizado por Hugo Ar?valo, que recorre su vida y trayectoria, y cuenta con el testimonio personal del artista, quien habla de su relaci?n con el arte y la belleza. Las im?genes est?n captadas en Chile y en Marruecos.
La idea de la Corporaci?n Cultural de Las Condes es rescatar la primera etapa del pintor en Chile, antes que partiera a Europa en 1961, y conectar a este gran artista con su tierra. Son especialmente dibujos y algunas pinturas, todas obras realizadas en Concepci?n y Santiago. Muchas de ellas corresponden a un Bravo de 15 a?os de edad, cuando a?n estaba en el colegio. Sin embargo, la maestr?a en el dibujo es innegable y ya da luces del connotado artista en que se ha transformado.
Radicado en Marruecos desde la d?cada del 70, la obra de Claudio Bravo (1936) es conocida en los cinco continentes y se ubica entre las que han alcanzado un mayor precio en el mercado internacional. Sin embargo, no fue sino hasta 1994 que el p?blico local pudo apreciar en directo la maestr?a del pintor en la exposici?n que se llev? a cabo ese a?o en la Sala Matta del Museo Nacional de Bellas Artes, y que hasta el momento ha sido una de las m?s vistas en la historia de las exposiciones en Chile, con 180 mil espectadores, s?lo superada por ?De C?zanne a Mir??, en 1968 (220.000 personas).
Miles de personas se agolpaban cada d?a para admirar la destreza de Bravo y entender por qu? es considerado uno de los pintores m?s renombrados del mundo. Desde entonces Bravo pertenece al imaginario local y aunque no se puedan contemplar sus ?ltimas creaciones sino s?lo a trav?s de fotograf?as, el artista despierta un inter?s inusual que traspasa barreras sociales y culturales.
Si bien es cierto que su pintura sorprende por su factura, es en el dibujo donde residen sus mayores fortalezas y por sobre todo en el tratamiento de la figura humana, donde su destreza alcanza la perfecci?n. Fueron justamente sus dibujos los que le abrieron la puerta al tremendo ?xito que ostenta hoy.
Han pasado cuatro d?cadas desde que Bravo dej? nuestro pa?s para siempre, sin embargo de una u otra manera ha mantenido el contacto con Chile. Sus dibujos de adolescente y otros realizados despu?s se encuentran celosamente guardados en muchas colecciones privadas y nunca han salido a la luz p?blica.
Claudio Bravo naci? en 1936 en Valpara?so. Fue el segundo entre siete hermanos y creci? en un entorno familiar tranquilo y protegido por el car?cter recto y serio de su padre, Tom?s Bravo Santib??ez y la tierna dedicaci?n de su madre, Laura Camus G?mez. Estudi? en el Colegio San Ignacio de Santiago. Seg?n se?ala la periodista Sonia Quintana en el cat?logo, ?no s?lo llam? la atenci?n de sus profesores por su facilidad para dibujar, sino que fue celebrado como solista en el coro y activo participante en las academias literaria, de m?sica y de teatro en las que dej? la huella de sus prometedoras capacidades...?
En 1951 el profesor de castellano Alfredo Pe?a organiz? un grupo teatral y Claudio Bravo, junto a H?ctor Noguera, Adolfo Couve, Salvador Villanueva, Jorge Cox y Ricardo Bezanilla fueron los participantes m?s entusiastas. Se mont? ?Cumbres de fe? y al a?o siguiente, Claudio Bravo hizo el maquillaje y la escenograf?a de la adaptaci?n de ?Tom Playfair?, de Francisco Finn.
Interno en el colegio, regresaba los fines de semana al fundo familiar en Melipilla, donde se dedicaba a pintar, montar a caballo y nadar, sus grandes pasiones. ?Para m? la felicidad es estar pintando un cuadro que me apasiona y que me tiene concentrado y entretenido. No s? vivir sin la pintura?.
Para Sonia Quintana, ?pareciera que ese consagrado realista que es ahora, ese creador de mundos inventados, de ordenador perfeccionista que no soporta el caos, ya se manifestaba en esos a?os, puesto que su mayor empe?o lo pon?a en generar una realidad a su medida suprimiendo toda amenaza que pudiera alterar su intuitiva b?squeda de la armon?a?.
Gracias al Padre Prefecto Francisco Dussuel, tom? clases con el maestro Miguel Venegas Cifuentes, con quien estableci? una relaci?n de profundo afecto. ?Fuiste el primero que me ense?? de los aceites, los colores y los aguarrases?, le escrib?a desde Europa cuando ya hab?a conquistado reconocimiento y fama.
A los 17 a?os inaugur? su primera exposici?n individual y r?pidamente vendi? todos sus cuadros. A los 19 repiti? la haza?a. ?A partir de ese momento la obra de Claudio Bravo empez? a ser aplaudida por el p?blico, ignorada por la mayor parte de los pintores y discutida por la cr?tica, un fen?meno que se repetir? a trav?s del tiempo. Para muchos su creaci?n suscita reacciones opuestas equivalentes al amor o el odio. Indiferencia nunca?, expresa Sonia Quintana.
Despu?s de egresar del colegio, se dividi? entre el trabajo de taller y las lecturas y di?logos encaminados a satisfacer su anhelo de ampliar sus conocimientos. Encontr? orientaci?n en compa??a de intelectuales como Luis Oyarz?n, fil?sofo, Benjam?n Subercaseaux, escritor, y Luis Alberto Heiremans, dramaturgo. A los 21 a?os parti? a Concepci?n y descubri? que ?el retrato se me daba muy bien?. Es as? como dej? un importante registro de sus dibujos y pinturas a la sociedad penquista de la ?poca.
A los 24 a?os se fue a Europa, primero pensando en Par?s, pero finalmente se qued? en Madrid, donde r?pidamente comenz? una glamorosa vida social y empez? a retratar a las m?s importantes personalidades de la ?poca. Lleg? a pintar m?s de 300 retratos en ocho a?os, incluyendo al Rey Juan Juan Carlos, a la Reina Sof?a y a las Infantas.
En 1970 realiza una exposici?n en Nueva York, que obtiene muy buena cr?tica. Entonces, decide hacer un cambio radical y se radica en T?nger, Marruecos. La atm?sfera es de una intensidad ?nica. ?El color, la luz, el paisaje, los olores y sonidos armonizan con su gente que, vestida con su t?pica t?nica o chilaba, parece sacada de un pasaje b?blico. Esta realidad en la que conviven pasado y presente conforman un universo misterioso que incita fuertemente a la exploraci?n. Es dif?cil imaginar un mejor escenario para el cambio de giro existencial de un artista?, dice Sonia Quintana.
Su carrera, administrada por la internacionalmente reconocida Galer?a Marlboroug, de la que es artista exclusivo, junto con Botero o Tamayo, alcanza los m?s altos niveles de cotizaci?n en el mercado mundial. En 1994 se realiza la gran exposici?n en Chile, que se convierte en un fen?meno sociol?gico y coincide con el reencuentro del artista con su pa?s: adquiere una propiedad en la Regi?n de los Lagos y empieza a viajar anualmente, con el pincel en la mano, a recuperar sus ra?ces. Pero en el a?o 2000 vende sus tierras y se despide de Chile. En Marrakech restaura una antigua mansi?n y se establece all? por temporadas ?como dice Sonia Quintana- ?sin romper sus propias reglas de ermita?o?.
Fecha: 29 de julio al 18 de septiembre de 2005
Lugar: Salas Segundo Piso Corporaci?n Cultural de Las Condes, Avda. Apoquindo 6570.
Tel?fono: 56 2 366 9393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Auspicia: Morgan, Brunatto Cioccolato, Dulcer?a Las Palmas, Compa??a de Seguros Cruz del Sur, Wine Off.