1910, Testimonios de la Fiesta del Centenario. Piezas patrimoniales.

Diversos objetos y fotografías que registran el momento histórico, en el cual, la sociedad chilena conmemoró y celebró los primeros 100 años de vida independiente, integran la exposición “1910, testimonio de la Fiesta del Centenario”, que presenta la Corporación Cultural de Las Condes. En las 12 vitrinas de la Sala Negra, se reúnen las medallas conmemorativas que se acuñaron para el Centenario, cuyas piezas principales son aquellas realizadas por el grabador francés René Lalique.

También se exhibe una colección de medallas conmemorativas del Centenario de otras naciones latinoamericanas, de los Estados Unidos y de la Revolución Francesa. Complementando esta serie, están las condecoraciones y los sellos postales. En otro rubro, se exponen algunos ejemplares de las revistas y periódicos publicados en 1910 en ediciones especiales y con diseños alegóricos.

La muestra se complementa con algunas reliquias y una abundante serie de fotografías de la época en la cual se puede apreciar el esplendor y entusiasmo con que los chilenos a pesar de las desgracias, enfrentaron la celebración de esos primeros 100 años de republica independiente.

“La celebración del Centenario estuvo influenciada por las modas de otras naciones. Francia, al conmemorar los 100 años de su revolución, había realizado una gran celebración, la que incluyó emisiones de medallas, sellos postales, exposiciones de artes y de otras especialidades, desfiles militares y bailes de gala. Algo similar ocurrió en la celebración de los 100 años de la Independencia de los Estados Unidos. Tiempo después vinieron las celebraciones de Colombia, Argentina, México, entre otras”, señala Patricio Díaz, curador.

La historia

Los chilenos aspiraban también a conmemorar su Centenario en un formato similar al usado por las otras naciones mencionadas. Esta preocupación es apreciable con el hecho de que ya para el año 1894 las autoridades habían creado una primera “Comisión Centenario de la Republica” con la finalidad de que ésta fuera proponiendo un programa de actividades conmemorativas y condujera la materialización de algunas obras urbanísticas significativas. Posteriormente, en 1905, se creó una nueva comisión para que le diera un nuevo impulso a la planificación del Centenario.

Lamentablemente al año siguiente, el 16 de agosto de ese 1906, se produce el desastroso terremoto de Valparaíso, y que también afectó a otras localidades. El desastre echó por tierra los más ambiciosos planes de celebración e impuso otras urgencias para el gobierno. En el mes de septiembre asumió la presidencia de la República Pedro Montt, quien debía ser el Presidente del Centenario.

Tanto él como su esposa Sara del Campo, a pesar de la tragedia, enfrentan con entusiasmo el desafío de organizar y encabezar las celebraciones, así como también, continuar adelante con algunas obras de gran magnitud como lo era la construcción de la vía férrea que conectaría a través del Tren Trasandino la ciudad de Santiago con la de Mendoza, o la construcción de los alcantarillados en el centro de la capital; la instalación del tendido eléctrico que permitiría iluminar la cuidad con una nueva y novedosa tecnología.

En el plano urbano, se trabajaba en el diseño paisajístico del Cerro Santa Lucía para convertirlo en un agradable paseo peatonal, según iniciativa de Benjamín Vicuña Mackenna; la creación del Parque Forestal que por fin convertiría el extenso terreno baldío próximo al río Mapocho y que espontáneamente se estaba convirtiendo en el basural de los comerciantes del mercado, en un parque de diseño francés, y armonizando perfectamente con el hermoso Palacio de Bellas Artes de estilo francés que se construía como una de las obras más relevantes del Centenario.

Cuando ya llegaba el 1910, la salud del presidente Montt se deterioraba aceleradamente al punto que debió partir rumbo a Alemania para buscar un tratamiento. El gobierno quedó en manos del Vicepresidente Elías Fernández Albano.

Pedro Montt junto a su esposa y comitiva recién llegaban a la ciudad de Bremen, y sin alcanzar todavía a ponerse en las manos de la medicina sufre un paro cardiaco en el hotel y muere el 16 de agosto. Su fallecimiento causó honda tristeza en Chile, pero mayor fue el impacto social, cuando a los pocos días, exactamente el 6 de septiembre, muere su sucesor Elías Fernández Albano. La ciudadanía que unía algunos sucesos trágicos como el terremoto de 1906 y la sucesiva muerte de dos mandatarios en el año del Centenario comenzó a decir que pesaba una maldición sobre Chile.

Tras la vacancia del cargo, se eligió a Emiliano Figueroa, quien, a pesar de todo continuó adelante y terminó encabezando las celebraciones del Centenario, siendo el anfitrión de las delegaciones extranjeras, entre las cuales se destacó el presidente argentino.

Dentro de las numerosas actividades realizadas entre el días 17 y el 21 de septiembre, cabe mencionar lo siguiente: el 17 de septiembre se inaugura en pleno centro la tienda de vestuario y accesorios Gath y Chaves -la más grande y lujosa tienda comercial de la época-. Al final de esa jornada el gobierno ofreció a las delegaciones extranjeras un gran banquete en los patios del Palacio de la Moneda. Fue la ocasión en la cual se obsequió la medalla conmemorativa. Luego de la cena, comenzó a pasar frente al palacio un desfile militar que venía recorriendo la Alameda.

Al llegar la medianoche en punto, las campanas de las iglesias del centro, comenzaron a sonar al unísono para comunicar que ya era el 18 de septiembre, que ya era el día de la Patria.

Las actividades del día 18 comenzaron con el desfile militar del Centenario, en que los soldados marcharon con el uniforme de los héroes de la Independencia, y conmemorando muy espacialmente la Batalla de Maipú.

A las 14:00 horas, se realizó el Tedeum en la Catedral Metropolitana de Santiago. Al finalizar la tarde, la Municipalidad de Santiago ofreció una fiesta en el Castillo Hidalgo del Cerro Santa Lucía. La jornada se completó con una gala en el Teatro Municipal donde se presentó la ópera Aida de Verdi.

Al día siguiente, 19 de septiembre, se presenta la tradicional Parada Militar en el Parque O´Higgins, ahí mismo se realizaron las fiestas populares.

El día 20 de septiembre, continuaron las celebraciones con una serie de actividades y competencias en el Club Hípico, ocasión en la cual se entregó el “Premio Centenario”.

El 21 de septiembre se inaugura el Palacio de Bellas Artes, que exhibió entonces, una amplia muestra de pinturas, dibujos, grabados y esculturas, tanto de artistas europeos de diferentes épocas, como también algunas telas de artistas nacionales. Junto con esta exposición, se realizaron otras tres exhibiciones del Centenario, aunque en otros recintos. Ellas fueron: la Exposición de la Industria, la de Agricultura, y una Exposición Histórica montada en el Palacio Urmeneta y que mostró entre otros elementos, algunas reliquias de los próceres.

Otros eventos desarrollados durante las festividades del Centenario, fueron el desfile naval realizado en Valparaíso y que contó con la presencia del Vicepresidente Emiliano Figueroa y la destacada participación 12 naves de guerra extranjeras, donde también hubo banquetes y entregas de medallas conmemorativas. Por último, merece mención, la fastuosa fiesta de fantasía ofrecida por la familia Concha Cazotte en su extravagante palacete que existió en lo que hoy identificamos como el barrio Concha y Toro. A esta fiesta -que tuvo como invitado central al presidente argentino y su comitiva-, los invitados debían presentarse disfrazados. A pesar de las desgracias, los chilenos tuvieron entonces, el entusiasmo de celebrar su Centenario con gran dignidad.

Fecha: 13 de agosto al 26 de septiembre de 2010
Lugar: Sala Negra
Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: 562 3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas