Very well, thanks god

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Pintura Matías Acuña

Una inquietante serie de retratos, en los que hace pública la intimidad de situaciones familiares y cotidianas, presenta el artista Matías Acuña en la exposición “Very well, thanks god”, en la Corporación Cultural de Las Condes durante el mes de julio.

Utilizando la pintura en su estado más puro y la ironía como lenguaje, cada obra interroga al espectador y lo obliga a cuestionarse acerca de su propia imagen.

Matías Acuña es licenciado en Artes Visuales de la Universidad Católica de Chile, donde investiga esencialmente en pintura, demostrando un gran manejo técnico y conceptual. Se ha desempeñado como ayudante de taller, para el profesor y director del Museo de Arte Contemporáneo de Valdivia, Hernán Miranda, en el transcurso de los años 2000 y 2001, en la Pontificia Universidad Católica de Chile.

Ha participado en variadas exposiciones nacionales, en las galerías Enrico Bucci, Apech, Cecilia Palma y El Farol (Valparaíso), y el Museo de Arte Popular Americano y Museo de Arte Contemporáneo. Recientemente en el mes de mayo presentó “Yo nunca quise ser”, en la Biblioteca de Santiago, y “Yo nunca quise ser un extraterrestre en mi tierra”, en El Farol.

“Matías Acuña toma prestada imágenes fotográficas que han formado otros hombres o el mismo y bajo esa premisa es que desarrolla una obra sostenida en la búsqueda de una memoria tanto social como personal.; generando con sus obras el autorretrato de un hombre que quiere ser visto por otros hombres para validarse a sí mismo tomando prestado de la historia de la pintura recortes visuales”, señala la artista visual Konstanza Scheihing.

Y agrega: “Al mirar imágenes de otros hombres en acciones comunes o complejas (como cuando leemos los periódicos, revistas, o vemos la televisión o la publicidad) notamos que su cotidiano nos sirve para modelamos de tal forma que finalmente asumimos esos paradigmas como fieles representantes de lo que es o no ético y esos modelos los decodificamos de tal forma que incluso define nuestro modo de pararnos y nuestra expresión facial”.

Por ese motivo es que Matías Acuña se elige como tema, exponiendo su persona, su familia y sus amigos, su vida y sentimientos de una manera abierta al público. “Porque cuando vemos estas imágenes pictóricas podemos sentirnos lejos de la incertidumbre de no saber quien se es, lejos del temor de no conocerse a sí mismo. Es decir, podemos reafirmar nuestra vida al ver a otros hombres semejantes en imágenes expuestas, y así validar nuestra propia existencia y también la del artista”, continúa Scheihing.

Al plantear en su trabajo imágenes auto-referenciales que se enlazan con la visualidad de la historia de la pintura, Matías Acuña crea una obra que logra una gran variedad de significados, ya no desde la psicología, sociología o antropología, sino desde la misma visualidad pictórica. “Para hacer visible en el espectador una problemática de condición humana, como es la incertidumbre de su existencia, el artista trabaja con la finalidad de exponer su vida de manera abierta al público para que éste se identifique con parte de su historia personal y haga una relación común con la propia, como modelo de memoria colectiva”.

Los mismos títulos de las obras aluden también a parte de su historia personal, los cuales pueden gatillar nuevas lecturas en la imagen.

Fecha: 8 al 31 de julio de 2011
Lugar: Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: 562 3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19.00 horas
Entrada liberada / adhesión voluntaria