Artes Visuales

Dos artistas y una arquitecta de Valparaíso, Elisa Assler, Anamaría Briede y Manuela Tromben, han puesto en marcha el colectivo Ejercicios impermanentes, dedicado a intervenir creativamente sitios eriazos de su ciudad. Valiéndose de elementos y materiales muy sencillos como papel, cuerda, tela, cal, arena y tierra, y con espacios acotados de tiempo, ya que a veces deben actuar en la clandestinidad, logran transformar el paisaje porteño y dar otra fisonomía a espacios que, por abandonados, dejan de ser vistos por los transeúntes.

Este trabajo artístico, a través de video, instalación y textos poéticos, se presenta en la sala ubicada en el Centro Cívico, y da cuenta de cómo cualquier espacio puede transformar su significado a través de pequeños gestos y la correcta utilización del lenguaje artístico-poético.

El colectivo surgió en 2014 de la motivación y necesidad de ampliar el espacio creativo privado a un espacio de sinergia grupal. Uno de sus objetivos es indagar en conceptos como el deterioro urbano, el abandono, la resiliencia, con un lenguaje artístico de instalación site specific que colinda con la performance y la acción poética y recoge estas intervenciones a través del registro en video. Se plantea como la ejecución de una “cartografía subjetiva”, que se construye en el espacio y en relación al contexto urbano donde se sitúan.

En 2016, Ejercicios impermanentes realizó una residencia en Espacio República 760, en Limache. Durante 3 meses habitó un interior desocupado mediante la realización de varios ejercicios, utilizando el mismo lenguaje artístico colectivo: “leer” el espacio vacío a través del cuerpo y la instalación.

Por primera vez estos actos de profunda poesía se trasladan a la capital, a pleno barrio El Golf, en medio del sector financiero de la comuna. Las tres artistas se toman la Sala de Arte Las Condes y despliegan todo su imaginario para trasladar también las emociones y sensaciones que logran producir.

Una exposición contemporánea y necesaria que representa a cabalidad las nuevas posibilidades del arte como vehículo transformador de la sociedad. Ya lo hemos dicho antes: el arte en espacio público mejora la calidad de vida y esto es un ejemplo concreto de lo sencillo que puede resultar su instalación cuando se posee la mirada poética de las tres autoras.

Ganadoras del Fondart regional, las expositoras realizarán 2 talleres prácticos para colegios de Las Condes.