Artes Visuales

Siempre bajo el criterio de resaltar nuestro patrimonio, la Casa-Museo Santa Rosa de Apoquindo reabre su sala de exposiciones temporales con la muestra EL SANTIAGO QUE SE FUE, una selección de más de 60 fotografías antiguas de la ciudad, tomadas durante los primeros años del siglo XX y recopiladas durante años por el Centro de Restauración y Rescate Patrimonial Brügmann.

En su última semana, el miércoles 27, a las 19:30 horas, con entrada liberada, los restauradores Fernando Imas Brügmann y Mario Rojas Torrejón, realizarán la conferencia LA RUTA DE LOS PALACIOS, un recorrido histórico por las construcciones y edificios patrimoniales del siglo XIX y principios del XX, mudos testigos de una época olvidada.
De esta manera aluden al libro que ellos mismos escribieron, con la colaboración del Consejo Nacional de la Cultura y las Artes, especie de guía que buscaba evidenciar, registrar y dar a conocer los últimos exponentes residenciales de esa época romántica. Un paseo por la Alameda, el Parque Forestal, la calle Dieciocho, los alrededores del Congreso y del Teatro Municipal, la Plaza Brasil, y otros puntos aislados de nuestra capital, que siguen conservando en mayor o menor grado, los vestigios de un diseño hoy perdido.

Las fotografías provienen principalmente de donaciones anónimas de personas que conservaban imágenes fotografías familiares, de manera que muchas de ellas se exhiben por primera vez al público. Luego de seleccionarlas, limpiarlas y digitalizarlas, Brügmann las guarda celosamente en gavetas especiales, para que este invaluable patrimonio se conserve para la posteridad.

Integrado por los conservadores y restauradores Fernando Imas Brügmann, y Mario Rojas Torrejón, formados en la Universidad Internacional SEK, el centro Brügmann nació en 2008 con la intención de acercar el patrimonio a todos los chilenos. Una colección que permite al público conocer distintos fragmentos de nuestra historia, aprender en torno al patrimonio y así difundirlo, e incrementar la rica memoria histórica. Edificios, parques, calles y personajes olvidados o desconocidos, dan vida a una época que se fue.

Posiblemente el público se sorprenda al ver una ciudad tan distinta, edificada según la estética del París de Haussmann, con grandes avenidas flanqueadas por edificios de altura uniforme y extensos parques que contenían lagunas artificiales. Lamentablemente, producto de nuestra situación sísmica, todo ello se destruyó y ahora sólo nos quedan las viejas fotografías. Un inolvidable viaje al “Santiago que se fue”.