Artes Visuales

La artista Isabel Sáa, de destacada trayectoria como pintora, presenta por primera vez su nueva faceta creativa en THE MISSING PART, muestra de joyería contemporánea que se presenta en nuestro Centro Cultural. Atrás quedaron los pinceles y pigmentos para dar paso a materiales nobles y naturales, como la plata, la madera y el hueso. Sus referentes: las culturas ancestrales y su capacidad extraordinaria para conceptualizar los símbolos.

En su octava muestra individual, su propuesta se enmarca dentro de la joyería contemporánea, trabajando con cacho de buey, madera y plata 950. Mediante sierras y taladros logra sacar pequeños trozos de cacho y dar textura a las maderas que utiliza; alerce, ébano, roble y nogal purple heart, entre otros.

Su iconografía se basa en el arte precolombino y mapuche. En 1992 realizó un trabajo pictórico con imágenes mapuches. Hoy las retoma dándoles una nueva connotación: colgantes, prendedores y tupus (objeto tradicional mapuche que se utiliza para fijar el manto de la mujer).

Producto de su vasto conocimiento de arte y diseño, Sáa agrega nuevos elementos al relato tradicional, de modo que su permanente eco al pasado se entrecruza con formas y lenguajes propias de la estética contemporánea. Bastan sólo sutiles movimientos o calados para que una pieza de raigambre atávica se vuelva un objeto de última generación. Es un proceso lento, minucioso, en que, a diferencia de la pintura, el campo de acción es infinitamente más reducido, lo que pone a prueba su capacidad de adaptación a nuevos soportes y formatos.

Es la misma autora quien se refiere al trabajo en The Missing Part de la siguiente manera:

El olor a cacho me lleva a la infancia
se evaporó el olor a trementina
hoy estoy rodeada de maderas naturales:
alerce, nogal, roble, ébano, purple heart
taladro, limas, brocas y sierras en cantidades
croqueras y papel milimetrado llenos de bocetos
se amontonan las lijas
todo se dispersa por el taller
aparecen las imágenes precolombinas
y mapuches en viejos apuntes”.

Isabel Sáa estudió Diseño en la Universidad de Chile y Arte en la Pontificia Universidad Católica. Luego toma talleres de cerámica gres y de grabado. Años más tarde, ingresa a la escuela Walka, donde se enfrenta a un mundo nuevo en pequeño formato. Es aquí donde se produce la unión entre arte y diseño; por una parte, se crea libremente y por otra, la pieza debe ser funcional.