LA (E) LECCIÓN DE PINTURA.
Obras escogidas de la Colección Mac Kellar de arte chileno.

Ricardo Mac Kellar Jaraquemada (Viña del Mar, 1928) tenía sólo 15 años cuando su padre le regaló un pequeño cuadro firmado por Juan Francisco González. La pieza, una obra temprana del reconocido pintor, ilustra con notable sutileza la actividad marítima de Valparaíso, en medio de un mar plateado y calmo. Hoy, luego de 67 años, el cuadro ocupa un lugar de privilegio en su casa de la localidad de San Pedro en Quillota y, junto a varios centenares de obras reunidas desde entonces, conforma una de las colecciones más sobresalientes de pintura chilena en manos privadas.

La Corporación Cultural de Las Condes presenta la exposición “La (e) lección de pintura”, que reúne por primera vez como conjunto parte de la colección de Ricardo Mac Kellar. La muestra está integrada por 80 pinturas de artistas chilenos, desde los Cuatro Maestros hasta un retrato de Ricardo Yrarrázabal de los años 70.

“Si bien es cierto que esta exposición es un acto de generosidad del coleccionista hacia el público, es también una forma de rendirle homenaje y de agradecer el esfuerzo y talento de tantos años para buscar y conservar gran parte de nuestro patrimonio pictórico. Sin lugar a dudas, la colección de Ricardo Mac Kellar representa la cumbre de la pintura local y una lección, tanto de concepto como de práctica, que quedará inscrita en los anales de la historia cultural de nuestro país”, señala Francisco Javier Court, director de la Corporación Cultural de Las Condes.

En esta muestra están presentes muchas de las obras que fueron robadas desde la propia casa del coleccionista, en septiembre de 2008 y luego recuperadas en enero de 2009, tales como “Bahía de Valparaíso”, de Juan Francisco González; “Incendio en el bosque”, y “Pelusa”, de Pedro Lira; “Retrato de pintora”, de Enriqueta Petit, “Botes en Concón”, de Arturo Gordon, entre otros. Aún no han sido recuperadas 6 obras.

“Sin consideraciones de índole comercial y más allá de autores o temas, lo que a Mac Kellar lo motiva es la práctica, el oficio, la ejecución de la pintura sobre el soporte. Por eso, en su colección es posible encontrar obras monumentales de autores vastamente laureados y otras de formato mínimo, ejecutadas por artistas escasamente conocidos que no alcanzaron el reconocimiento público”, expresa Court.

Y agrega:
“Todas aquellas obras, dispuestas cuidadosamente en los muros de su casa, son las que finalmente eligió el coleccionista para conservarlas y admirarlas a diario. Todas cuentan una historia, conocida y repetida por su
propietario y ostentan aquel misterio pictórico que sólo la mirada
experta sabe descubrir. No olvidemos que a lo largo de su vida, han pasado por sus manos gran parte de las obras realizadas en Chile durante la primera mitad del siglo XX y las que conserva, son las que a cabalidad representan aquello que él busca en la pintura local”.

De tal forma, Ricardo Mac Kellar ha llegado a constituirse en el mayor experto de un período de la pintura chilena y su juicio es requerido por museos e instituciones afines. Es asesor permanente de la Corporación Cultural de Las Condes y desde sus inicios ha colaborado en la planificación y producción de las muestras retrospectivas. Asimismo, participó en las sala del Banco BHC, en la sala La Capilla de la Municipalidad de Santiago, en la Academia Diplomática Andrés Bello y en diversos proyectos de la Municipalidad de Valparaíso, entre otros. Últimamente integró el programa Reactivando la Memoria del Museo Nacional de Bellas Artes.

La colección, si bien se centra en la primera mitad del siglo pasado, contempla además obras posteriores de artistas que hoy se encuentran en plena producción y vigencia. Es que la mirada de Mac Kellar es extremadamente amplia y sensible y así como se regocija ante un paisaje vinculado al post impresionismo, ejecutado en la primera década del siglo XX, puede sucumbir ante la abstracción de una composición realizada muchos años después, cuando la pintura se encamina hacia rumbos desconocidos. También cultiva el encuentro y amistad con decenas de artistas, porque a él no sólo le interesan las obras ya terminadas, sino que, por sobre todo, el proceso y la historia detrás de ellas, lo que solamente es posible conocer de boca de sus propios autores.

“La selección obedece a los criterios que el mismo Mac Kellar ha desarrollado y mantenido desde que obtuviera su primera obra. Hay artistas que están representados por un considerable número de obras, lo que en sí conforma una pequeña antología del autor, como es el caso de Pedro Luna u Oscar Trepte, dos pintores muy disímiles entre sí que cautivan por igual al coleccionista. El primero lo hace con su pintura pasional, temperamental y texturada del sur de nuestro territorio y el segundo, con el misterio psicológico del expresionismo alemán”, explica el director de la corporación.

A ellos se suman nombres conocidos en nuestra corta historia del arte, como los cuatro maestros sindicados por el crítico español Antonio Romera, o los representantes de la Generación del 13, grupo de pintores que, a decir del propio Mac Kellar, se acerca a la pureza del concepto de pintura chilena.

Todos los autores, a través de las obras presentes en la colección, alcanzan una suerte de “estado de gracia” y elevan la pintura a la categoría de obra de arte, en el sentido más amplio del término.

Fecha: 13 de agosto al 26 de septiembre de 2010
Lugar: Salas segundo piso
Corporación Cultural de Las Condes
Dirección: Avda. Apoquindo 6570
Teléfono: 562 3669393
Horario: Martes a domingo, 10.30 a 19 horas