FOTÓGRAFOS MINUTEROS
Tesoros de un oficio extinto
Esta exposición rinde homenaje a un oficio que, por más de un siglo, ha formado parte del paisaje cotidiano de plazas, santuarios y balnearios a lo largo de Chile: el fotógrafo minutero. A través de esta muestra —que integra una de las colecciones más completas y significativas del país— se invita a descubrir un universo donde la tecnología y la artesanía popular se entrelazan para democratizar el acceso al retrato y a la memoria.
A diferencia del fotógrafo de estudio, que trabaja en condiciones controladas, el minutero desarrolla su labor en medio del movimiento y la vida pública. Su principal herramienta es la cámara de cajón, un dispositivo que funciona simultáneamente como cámara y laboratorio portátil. En su interior, el fotógrafo manipula papeles fotosensibles y químicos sin ver directamente el proceso, logrando revelar y fijar imágenes en cuestión de minutos. Este ejercicio exige una habilidad técnica y una coordinación precisa, convirtiendo un procedimiento complejo en una experiencia accesible y casi mágica para quienes posan frente al lente.
La muestra destaca por la riqueza de su puesta en escena, que permite reconstruir los contextos en los que este oficio se desarrolló. Se exhiben telones pintados que recrean escenarios icónicos, objetos característicos de balnearios como anclas y timones, así como elementos que evocan el mundo rural. A esto se suman cámaras con más de cien años de historia, vinculadas a destacados fotógrafos minuteros, que dan cuenta de la trayectoria y evolución de esta práctica en el país.
La colección ha sido investigada y catalogada por Octavio Cornejo Chacón, cuyo trabajo ha resultado fundamental para rescatar, preservar y contextualizar este patrimonio visual. Su investigación ha permitido comprender en profundidad el valor cultural de estos objetos y su relevancia en la construcción de la memoria colectiva.
Como complemento, en la sala se presenta el video “La promesa del minuto”, que relata el oficio de la fotografía minutera a cargo del investigador Íñigo García Pacheco y del editor Luis Parra Fuentes, de Alcaparrafilms.
En un presente marcado por la inmediatez y la intangibilidad de la imagen digital, esta exhibición propone una reflexión sobre la materialidad de la fotografía y su capacidad de permanencia en el tiempo. Al mismo tiempo, reconoce a los fotógrafos minuteros como verdaderos guardianes del recuerdo, quienes, con ingenio y dedicación, hicieron posible que generaciones de personas pudieran acceder, por primera vez, a una imagen propia.









